A mi horizonte vertical
Libo en tu lóbulo
rezumo humo
y sólo con pensarte
me entorpezco
transpiro
Y después de tanto tiempo
de intenso, constante subconsciente
besos torpes, furtivos e inmisericordes robados
en una cama convenientemente articulada
¿Dónde has estado?
¿aquí?
Yo, ya viste, recatada,
paciente, discreta,
cruzada de piernas
en una domesticada salita de espera
Desesperación débil
Pero el tiempo pasa
y la vida se va acabando
O dicho de otra manera:
Te estoy fabricando un nuevo poema que empieza así:
Libo tu lóbulo
Te busco ¡YA!,
en el ahora de esta precisa aurora
Demasiada paciencia
para tanta contención
Contensión rastrera
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios:
El hueco de un deseo no puede llenarse. Intensidad arrasadora.
¿Está Vd. "plenamente" seguro?
Mi reino por un instante.
Dubitación instigadora
Publicar un comentario